Ohio. Stephen Markley

Ohio, Stephen Mrkley, Alianza Editorial (587 pp.)

AUTOR

Stephen Markley es escritor, guionista y periodista, aunque también se ha dedicado a la escritura de ensayos y relatos. Comenzando con esta obra en el ámbito literario, Ohio demuestra su estilo y prosa moderna caracterizada por las descripciones abrumadoras. Así, manifiesta la fractura de un país enorme a través de una pequeña ciudad estadounidense.

OBRA. Ohio

En la noche de verano del 2013 coinciden inesperadamente viejos amigos de la infancia del pueblo de New Canaan, pero, sin saberlo, este momento les marcará la vida como ya lo hizo su adolescencia. Las preguntas de qué fue de aquella amistad que parecía irrompible sustentará la obra para retratar el ambiente social de la era moderna de un pueblecito estadounidense.

Ohio es una obra circunscrita al realismo más puro de la literatura que trata de mostrar las consecuencias de la recesión del 2008 y las guerras iniciadas a partir del 11-S. Por tanto, estamos ante una novela de personajes, cada parte será interpretada por uno de ellos, como hablaré más adelante.

Así, la figura del narrador se encuentra en una tercera persona externa a los acontecimientos y personajes de la historia, aunque el modo en el que está relatado aporta una sensación curiosa: cuando lo lees es como si fueses el viento que viaja con el personaje hasta que se deriva a otro. De esta forma, se nos van exponiendo los hechos para que el lector pueda ir configurando su línea temporal y entender las causas que llevarán al final de esta larga noche.

En cuanto a la organización, en un principio me pareció extraña. Aunque no sé si en la versión corregida este nivel varía. En este caso, en la versión beta proporcionada por Alianza Editorial (desde aquí mis agradecimientos por proporcionar esta versión a todo aquel que lo pidiese; mis disculpas por haber tardado tanto en escribir la reseña). En cualquier caso, esta versión cuenta con cinco partes correspondientes a un personaje diferente, pero las historias, bien en el pasado bien en este presente oscuro, se irán mezclando.

Respecto a los personajes, creo que se retrata bastante bien el pensamiento estadounidense y con ello se ve la típica adolescencia de las películas con sus bailes y partidos. No obstante, hay casos en los que se demuestra la cruda realidad de muchas personas. Por ejemplo, con el personaje de Stacey Moore, una joven que vivió en este pequeño pueblo, se manifiesta la mente tan cerrada que puede haber en un lugar tan pequeño. Las ideologías patrióticas extremas, la homofobia y la pasión por las armas demuestran que todavía queda mucho por mejorar como humanidad en general. Sinceramente, fue uno de mis personajes favoritos.

Luego tenemos al gran atleta Bill Ashcraft, pero que no cumple la mayoría de los tópicos de este tipo de personaje; se trata de un chico inteligente, curioso, y pacifista en un momento en el que la moral de su país se vio terriblemente afectada provocando una guerra demasiado larga y costosa humanitariamente hablando. Asimismo, podemos encontrar la caída de una vida demasiado joven por culpa de las drogas y las medicinas sin prescripción.

Por último, con la joven Tina Ross se puede apreciar el dolor que puede significar ser una chica mona en un mundo demasiado arcaico. Las relaciones tóxicas, el sufrimiento que significa ver tu cuerpo en el espejo, o sentirte desagarrada por dentro sin contar con el apoyo de la gente que se supone que mas te quiere. Todo ello como justificación de desperdiciar una vida en busca de venganza.

Personalmente, es un libro que me ha gustado en cierto modo, aunque no ha llegado a calarme de todo. Creo que entretiene, que ya es mucho, pero hay ciertas cosas que me sacaban de la historia como el paso del pasado al presente de manera tan repentina y, en ocasiones, sin sentido. Además, aunque esto ya es una valoración mía, el final no ha terminado de convencerme; traté de darme tiempo para asentar mis sentimientos hacia la historia, pero en este aspecto no ha cambiado. Considero que está muy “sacado de la manga”, empleando una expresión más coloquial.

Espero que os haya gustado cafeteros y que si lo habéis leído me lo dejéis en comentarios para saber más puntos de vista.

Hasta la próxima entrada queridos y no olvidéis darle «me gusta» y seguir el blog para no perderos ninguna novedad. 😊

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