
AUTOR

Luigi Pirandello (1867-1936) nació en Villaseta de Càvusu, hoy Xaos (etimológicamente procede del griego Kaos) que conforma un suburbio de Agrigento; por ello, muchas de sus hisotiras se ambientan en la isla de Sicilia. Nació en el seno de una familia de comerciantes de clase media, pero con buenos antepasados. Sus padres fueron unos activistas antiborbónicos que participaron en el movimiento II Risorgimento para unificar Italia. Todos estos sentimientos influyeron en la mente precoz del joven Pirandello ya que los plasmó en sus obras posteriores como Los viejos y los jóvenes.
Tuvo una infancia activa, pues experimentó varias mudanzas hasta que se instalaron al fin en Palermo, donde terminó el Liceo y se dedicó a la lectura de poesía italiana del s. XIX. Asimismo, se enamoró de su prima Lina, por lo que la familia de la dama exigió a Luigi que abandonase sus estudios para trabajar, tener ingresos y casarse con su hija. De este modo, terminó en el negocio familiar de azufre con su padre, aunque no tenía una buena relación con él desde que descubrió que tenía una aventura extramarital.
En cuanto a sus estudios, al pertenecer a una clase social elevada, comenzó su educación en casa con su tutora Maria Stella. Con doce años ya escribió su primera tragedia y su padre le inscribió en la escuela técnica para complementar sus estudios de humanidades. Más tarde, aprovechando que su casamiento se alargaba, se inscribió en la Universidad de Palermo en Leyes y Letras; después, se trasladó a la Universidad de Roma y se doctoró en Bonn en 1891 con una tesis en alemán sobre la lengua siciliana (madre mía con el conocimiento de este hombre).
Finalmente, en 1897 contrajo matrimonio con María Antonietta Portulano, pero no abandonó su interés por las letras dado que en 1897 era docente en el Insitituto Superior de Magisterio. Sin embargo, tuvo un acercamiento al fascismo pues pudio la entrada de Mussolini tras la muerte de Giacomo Mareotti; este Régimen lo nombró presidente de la Academia Italiana. Aun con todo, esto no debe empañar su figura literaria dado que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1934 y mantuvo unas férreas ideas acerca de que la vida no concluye nada porque no existe la verdad absoluta (un relativismo absoluto).
OBRA
“Desde hace trece años, Adriana Braggi no salía ya de la casa antigua, silenciosa como una abadía, donde la jovencita había entrado como esposa. No la veían ya ni siquiera detrás de los cristales de las ventanas los escasos paseantes que de tanto en tanto subían oír aquella empinada calle en cuesta, tan solitaria que en ella la hierba crecía entre los cantos rodados formando matojos”.
El viaje de Luigi Pirandello forma un alegato a favor de la libertad y del libre albedrío. Para empezar, la historia la narra una voz en tercera persona conocedora de todos los aspectos del pueblo siciliano y los personajes que la configuran. Asimismo, está llena de descripciones realistas, como podéis ver en el párrafo seleccionado en el que se pinta ante los ojos del lector ese paisaje facilitando el viaje (nunca mejor dicho) a la historia de Adriana Braggi.
Se trata de una novela muy breve, casi un cuento, que permite conocer la monotonía y vida gris de muchas de las mujeres de la literatura decimonónica. Recordemos que, mismamente, Madama Bovary vivó esa sujeción a las normas morales, aunque tuvo la fuerza de salir de ellas, aunque sufriese las consecuencias (injustas) de las sociedad. No obstante, con la muerte de su esposo, su cuñado logra sacarla de casa, aunque sea para ir al médico, accediendo por un breve instante a la libertad. No obstante, como pasa en este tipo de obras, este triunfo se ve manchado por la sombra de la muerte. Si nos damos cuenta, muchas de las obras de dicho siglo son protagonizadas por mujeres, ya sean Emma Bovary, Ana Ozores, Anna Karenina, Adriana Braggi, y muchas más, sufren un final trágico como consecuencia de su libertad. Este aspecto es visto para un lector del XXI, pero podemos pensar que estos ejemplos ayudaron a labrar un camino de liberación.
En conclusión, podría decirse que El viaje es una mezcla de exposición de hechos y una confesión del personaje femenino que ha vivido durante años encerrada en un mismo lugar, en una misma casa y sin amor y cariño más allá del dado por sus hijos. La sencillez con que esta escrito (a veces demasiada) produce un dulce momento de reflexión y fragilidad al lector. Una obra ideal para el verano.
Espero que os haya gustado cafeteros y desde aquí quiero dar las gracias a Ediciones Invisibles por confiar en este blog y permitirme colaborar con ellos. Ha sido todo un placer y ojalá hacerlo muchas más veces 😊.