Hay que inyectarse cada día de fantasía para no morir de realidad.

Ray Bradbury

Con esta cita inicio mi primer post en este blog, del cual no sé muy bien cómo será su futuro. Son muchos los años en lo que me dicho a mí misma que estaría bien tener un pequeño rincón, dentro del mar infinito que es internet, para poder dar rienda suelta a mi pasión literaria. Sin embargo, por A o por B nunca me animé a ello.

Entonces ¿qué hago ahora mismo, tirada en la cama con el portátil sobre las rodillas y estrujando mi cerebro para extraer cada palabra de presentación? Supongo que tras un año en la universidad -aprovecho para decir que estudio filología hispánica- y darme cuenta de el gran amor que profeso a la literatura, es ahora, y no antes, cuando la necesidad de escribir mis reflexiones y mis comentarios de las lecturas que caen sobre mis manos se ha hecho imperante.

Para empezar, me llamo Carolina y creo que no puedo recordar ningún momento de mi infancia sin que la fantasía, bien de los libros bien de las películas, estuviese presente. Era capaz de permanecer callada durante toda una tarde mientras que en mi mente solo había fuegos artificiales, historias interminables, fantásticas, dramáticas; auténticos guiones teatrales listos para ser representados por los juguetes que invadían aquel cuarto infantil. Con los años, y designios de la vida, comencé un camino oscuro y tortuoso del cual pensé que sería difícil continuar. Me equivocaba. No sabía cuánto; los libros siempre estuvieron ahí para ofrecerme una ventana a mundos inimaginables. Pude vivir mil vidas desde mi realidad.

Representación de mi cerebro.

Poco a poco, me fui dando cuenta de que mi vida siempre estaría vinculada con la literatura, con el arte de contar historias, por lo que a edad temprana decidí que de mayor quería ser cualquier cosa, pero con los libros bajo el brazo. Así, llegamos al presente y mis estudios de filología. Con este primer año me di cuenta de mi pasión residía en leer y comentar, así como criticar – lo más objetivamente posible – siguiendo las directrices marcadas por los conocimientos que voy sustrayendo de mis estudios.

De esta forma puedo ya explicar el objetivo del blog, que no es otro que el de presentar un análisis de las obras que vaya leyendo –aviso: tan pronto puedo leer un clásico de la literatura universal/europea/española como tomar un libro de literatura juvenil, ciencia ficción o fantástico – ofreciendo rasgos de la vida del autor/a, resumen del libro, estructura externa e interna, valoración crítica y personal. Asimismo, pretendo que alguien encuentre ese primer amor literario, para que quede embrujado de por vida por la magia de las palabras.

Hechas las presentaciones no me queda otra que agradecerte que hayas dedicado tu tiempo a leerme y que espero verte a menudo por estos lares.

Un saludo cafeteros.